Reubicación quirúrgica como técnica de rescate de dientes incluidos

La retención de los segundos molares inferiores es un hecho bastante infrecuente (0,03-0,21 % de los casos de retención reportados en la literatura). Esta retención puede producir problemas a distintos niveles: estéticos, masticatorios, de estabilidad en el arco dentario, caries en la cara distal del primer molar inferior, etc.

Ante esta situación se pueden manejar distintas opciones terapéuticas por parte del dentista, algunas de ellas desde un enfoque conservador, en lo que denominamos, técnicas quirúrgicas de rescate.

Dentro de estas opciones podemos enumerar, entre otras, las siguientes:

  1. Remoción quirúrgica del segundo molar y esperar erupción del tercer molar.
  2. Remoción quirúrgica del segundo molar y autotrasplante del tercer molar.
  3. Exposición quirúrgica del segundo molar y colocación de botones ortodónticos.
  4. Reubicación quirúrgica del segundo molar, frecuentemente tras la extracción del germen del tercer molar.

Es difícil establecer protocolos terapéuticos para estas situaciones clínicas, dada la baja prevalencia de esta patología, así como la gran diversidad de situaciones clínicas que pueden presentarse.

Si nos decantamos por realizar la reubicación del segundo molar impactado o retenido, debemos saber que en la literatura se ha descrito que sólo el 50% de los casos tratados de forma conservadora llevan consigo una adecuada posición en el arco del diente impactado, por lo que muchas veces será necesario una fase posquirúrgica de ortodoncia de alineación.

También debemos valorar antes de realizar la reubicación quirúrgica el espacio disponible en el arco dentario, la edad a que se realiza la intervención, el arco de rotación necesario para posicionar el diente en el arco durante la reubicación y el estado de cierre apical (Figura 1 y Figura 2). La estabilización del diente se realizará con alambres o con la propia sutura, y no está indicado el uso de materiales de regeneración ósea. Es fundamental dañar lo mínimo posible el ligamento periodontal del diente retenido. La eliminación del germen del tercer molar es opcional, aunque algunos autores la describen como obligatoria. En nuestra opinión, en pacientes con edad óptima y si el germen del tercer molar no dificulta la técnica quirúrgica, la decisión de la extracción de dicho germen es exclusivamente ortodóncica, aunque presenta como desventaja que perdemos una opción terapéutica de futuro (el autotrasplante del germen del cordal) si el primer abordaje quirúrgico no tiene éxito.

                                                    

    Reubicación Dental 1        Reubicación Dental 2

                          Figura 1                                                      Figura 2

 

Figura 1. Reubicación – Situación inicial.

Figura 2. Reubicación – Situación final con diente reubicado, estabilizado. Se observa la conservación del germen del tercer molar.