Enfermedad periodontal y su relación con la menopausia

La menopausia se define como el cese definitivo de la menstruación, consecuencia del fin de la actividad ovárica (50 años; “precoz” antes de los 40 o “tardía” después de los 55). En los países occidentales, más de un 30% de las mujeres son postmenopáusicas. El climaterio constituye una etapa de transición entre la época fértil y la senectud (20-30 años), durante la cual la menopausia es un momento puntual. Por sus implicaciones con la osteoporosis, tradicionalmente se ha considerado a la menopausia como una época en la que la tendencia a la pérdida de dientes por problemas periodontales podría ser mayor. En el presente artículo matizamos esta situación.

Las manifestaciones orales más comunes en la menopausia son:

  • –  Síndrome de ardor bucal (desproporcionada sensación de quemazón oral ante la ausencia de enfermedades sistémicas subyacentes o anomalías identificables en el examen físico o de laboratorio).
  • –  Boca seca (idiopática, aunque parece importante la reducción del cortisol).
  • –  Disgeusia (idiopática).
  • –  Pérdida de soporte periodontal, en cierta medida posiblemente relacionadacon la osteoporosis. Consideraremos este último aspecto.La osteoporosis es la enfermedad ósea más prevalente en el mundo incrementándose entre mujeres post-menopáusicas. Las mujeres postmenopáusicas, al igual que el resto de las personas que tienen osteoporosis, experimentan una reducción de la masa ósea y son muy susceptibles a sufrir fracturas, especialmente en la columna vertebral y en la cadera.

    Aunque se ha sospechado que la osteoporosis conduce también a la pérdida de dientes, las mujeres en la etapa postmenopáusica, con una densidad mineral ósea normal, pierden un promedio de 6,8 dientes, mientras que las mujeres con osteopenia pierden 10,5 dientes y con osteoporosis pierden 16,5 dientes.

    El déficit estrogénico es considerado como la posible causa que se relaciona con la pérdida de dientes en mujeres con densidad mineral ósea baja. El uso a largo plazo de la terapia hormonal sustitutoria (10 años o más) hace que el promedio de pérdida de dientes se reduzca en tres piezas, en comparación con aquellas que no usan la terapia, lo que avalaría esta teoría.

    Los cambios por osteoporosis en los procesos alveolares maxilares y mandibulares podrían afectar directamente a la retención y a la estabilidad de los dientes. Esto indicaría que la severidad de la osteopenia y la osteoporosis se relaciona con la pérdida de altura de la cresta alveolar y la pérdida de dientes en las mujeres después de la menopausia, por lo que la reducción en la mineralización de los huesos agravaría los cambios patológicos a nivel periodontal.

    Parece existir una asociación entre el bajo nivel educativo, la osteoporosis, la pérdida de dientes y los años de consumo de cigarrillos. Todos estos, constituirán factores de riesgo para una mayor tendencia a la pérdida progresiva de dientes.

  • Hay estudios que sugieren que la pérdida de dientes puede estar asociada con una baja densidad mineral ósea en mujeres postmenopáusicas, debido a la ingesta insuficiente de calcio. La deficiencia de estrógenos que se produce en esta etapa de la vida también ha sido considerada como una causa importante.

    Sin embargo, no todos han demostrado esta relación entre la pérdida dental y la densidad mineral ósea. Se ha constatado una reducción significativa de la pérdida de dientes con la suplementación con calcio y vitamina D en los adultos mayores durante un período de tres años.

    Las mujeres en etapa post-menopáusicas con baja densidad mineral ósea tienen una mayor pérdida de dientes y estas pérdidas también pueden estar relacionados con el bajo nivel educativo y la mala higiene bucal. Las investigaciones más recientes nos muestran una reducción de la IL-1 beta del fluido crevicular en las mujeres postmenopáusicas con periodontitis moderada/avanzada, sugiriendo que el déficit de estrógenos influye en la producción gingival de IL-1 beta, contribuyendo a la progresión de la periodontitis.

    Hay que considerar que el porcentaje de fumadoras fue considerablemente mayor en el grupo de pacientes con periodontitis activa.

    Las pacientes de edad avanzada han de intentar mantener niveles de placa bacteriana bajos, pues el exceso de ésta puede facilitar la aparición de una periodontitis, sin que pueda saberse ni cómo ni en qué momento. Se debe recomendar a las pacientes que estén bajo terapia hormonal sustitutiva el control de su salud periodontal porque así se evitará la pérdida de dientes y del hueso que los sustenta. Debe prestarse especial atención a la presencia de caries radiculares, que pueden dar al traste con un tratamiento periodontal exitoso.

    Con respecto a los tratamientos quirúrgicos, debe prestarse especial atención previa al estado general de las pacientes y de sus tratamientos. Es particularmente importante conocer si las pacientes consumen bifosfonatos, ya que puede verse alterada la cicatrización, sobre todo si el consumo es intravenoso. Con los bifosfonatos orales se recomienda suspender el tratamiento al menos de 1-3 meses antes de la cirugía hasta 1-3 meses después, y esperando un par de meses entre cuadrante y cuadrante intervenido, para observar la cicatrización.

     

    De cualquier forma, estas medidas son bastante empíricas y tienen poca evidencia. Es interesante recalcar la cooperación entre dentistas y ginecólogos o geriatras para mantener una buena salud general de las pacientes, puesto que la mayor parte de estudios con evidencia suficiente indican que hay cierta relación entre periodontitis y osteoporosis, por lo que sería interesante desarrollar un protocolo de actuación mediante el que los dentistas pudieran diagnosticar y planificar actuaciones preventivas.

     

    Figura 1: Mujer de 70 años, consumidora de ácido alendrónico por vía oral, con periodontitis crónica avanzada. Se muestran las fotografías del estado inicial con gran cantidad de placa, inflamación y bolsas profundas; B) Serie de radiografías periapicales en donde se observa la pérdida de inserción y C) Radiografías finales en donde se aprecia el control de la inflamación tras sesiones de fase periodontal higiénica y quirúrgica (manchas de clorhexidina) y la colocación de una prótesis.

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    ¿Cómo abordaría el tratamiento periodontal correctivo de una paciente posmenopáusica consumidora de alendronato?

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