Traumatismos dentales

Presentamos las imágenes de unos pacientes jóvenes que como consecuencia de un aumento importante de las actividades al aire libre como son los deportes relacionados con transporte-ocio en bicicleta han supuesto un creciente aumento de los traumatismos dentales.

En los años 80 atendimos a muchos pacientes con traumatismos sufridos en parques acuáticos, los traumatismos, eran diferentes, solían ser más intrusiones, avulsiones y concusiones, en ocasiones sin fracturas clínicas de la corona. El tipo de traumatismo que veremos hoy, es diferente, aquí el impacto suele ser contra el asfalto, piedras, elementos de la propia bicicleta, etc y esto suele producir fractura de la corona clínica del diente, de la raíz, del hueso alveolar, lesiones de las partes blandas, exposición pulpar, etc.

Las figuras 1, 2 y 3 corresponden a un caso de un paciente varón, en los cuales son más frecuentes este tipo de lesiones, que tras sufrir un traumatismo directo a labio y diente incisivo superior derecho, es atendido en un hospital y es resuelta con sutura de la lesión de partes blandas, es decir una cuidadosa sutura por planos, primero muscular labial y después de mucosa labial, muy preparada nuestra sanidad para este tipo de lesiones, pues son bien tratadas y con rapidez.

El siguiente caso (figuras 4 y 5) es el resultado de un traumatismo en una caída de un usuario de “bicing” en la ciudad de Barcelona, con fractura del 1.1, 1.2 y 2.2, como podemos ver en la foto 5 con una exposición pulpar del 2.2, que se encuentra coagulada en superficie y que obliga al tratamiento de conductos. La Rx periapical (figura 6) es imprescindible para descartar fracturas radiculares, al igual que la correcta documentación del caso clínico, al existir muchas veces problemas legales asociados al caso. Sin embargo, la “herida” dentinaria del 1.2 que como podemos observar en la vista oclusal está muy cerca de la pulpa. La manera de actuar en este caso, debe ser el sellado de los túbulos dentinarios, y su contenido, para evitar en lo posible el paso de bacterias a la pulpa y su consiguiente infección y necrosis. Lo que sí nos parece muy importante, en piezas que creemos que podemos preservar la vitalidad pulpar, realizar un grabado ácido selectivo y adherirnos a la dentina con adhesivos autograbadores (figura 7).

Vemos, como se ha realizado una reconstrucción directa de material compuesto estético (figura 8 y 9), que dada la situación de urgencia no tiene porqué ser un composite por capas, como describen algunos autores que dominan la excelencia de las reconstrucciones por capas con materiales compuestos de diferentes opacidades, colores y transparencias, será suficiente en la estética de la mayoría de estos casos con un composite de opacidad media adherido con un adhesivo-sellador dentinario. Recomendamos en estos casos, en los que a veces existe cierta movilidad de las piezas, realizar manipulaciones muy delicadas, tanto en la posible endodoncia, como en la reconstrucción.

En este caso no se realizó ferulización, por tratarse de un golpe directo de un objeto duro, al no existir desplazamiento de las piezas dentarias ni movilidad, se valora la vitalidad pulpar y se van haciendo controles clínicos y radiográficos de la evolución pulpar y periodontal, a lo largo de los años, pues el problema de necrosis y/reabsorción se puede presentar a veces pasados varios años, como en este caso en el que en los controles, tuvimos que realizar la endodoncia del 2.1, al no responder a las pruebas de vitalidad pulpar y existir una imagen de radiolucidez periapical (figura 10).

En palabras del Prof Andreasen, en un traumatismo, siempre “Se debe esperar lo inesperado”.