Manejo de un caso de transmigración dentaria

La retención dental se produce cuando un diente no erupciona más allá de un año después de la edad normal de erupción, y es un acontecimiento relativamente raro, excepto en el caso de los terceros molares y los caninos superiores. Cuando el diente, además de permanecer intraóseo, cruza la línea media, se conoce como transmigración dental.

Presentamos el caso de una paciente de veinte años de edad, referido por su ortodoncista a la Facultad de Odontología en Sevilla. Teniendo en cuenta la incorrecta posición del canino inferior izquierdo (impactada horizontal), el canino decíduo fue utilizado como diente permanente por el ortodoncista durante el tratamiento, puesto que se consideró que el diente permanente no presentaba una posición adecuada para su rescate (Figura 1). Se informó a la paciente de la existencia de la impactación dental y la necesidad para su extracción, o al menos, de la observación.

En la ortopantomografía (Figura 1), observamos el canino izquierdo inferior en una posición de retención horizontal por debajo de los ápices de los premolares contralaterales inferiores y caninos tipo 4 de Mupparapu patrón de transmigraciónDada la evidencia de la transmigración del canino, establecimos que el diente debe ser extraído.

Si tuviéramos que continuar la vigilancia del caso, si el diente impactado se situara cerca del foramen mental, los riesgos de la intervención serían aumentados innecesariamente. Además, con total certeza clínica, produciría irritación causada por el diente impactado al nervio dental inferior.

El diente fue extraído por medio de una incisión de Neumann parcial con descarga a nivel del incisivo lateral inferior izquierdo. Tras la elevación del colgajo se identificó el nervio mentoniano derecho y se protegió durante la intervención.

Se realizó una pequeña ostectomia para identificar la corona (Figura 2 y 3). Tras dicha identificación se procedió a realizar una primera odontosección coronal, permitiendo la extracción de la porción coronal y ganar espacio para poder continuar la exodoncia (Figura 4, 5 y 6).

Posteriormente se realizó una muesca en el segmento radicular del canino transmigrado que permitió su movilización, si bien no fue suficiente para su extracción (Figura 7 y 8). Por dicha razón se realizó una segunda odontosección que ya permitió la extracción completa del diente y el saco pericoronario (Figura 9, 10 y 11).

Por último, la herida fue suturada (figura12) y se prescribió tratamiento con ibuprufeno-arginina y antibiótico durante una semana.

El postoperatorio transcurrió sin incidentes y los puntos se retiraron después de diez días. El progreso fue favorable y no se detectaron complicaciones (Figura 13 y 14).