Extirpación de una litiasis del conducto de warton de la glándula salivar submaxilar

Caso clínico en el que se muestra el tipo de incisión para extirpar una litiasis del conducto de warton de la glándula salivar submaxilar derecha.

Los cálculos salivales o litiasis salivar, se forman por depósitos de sales de calcio alrededor de pequeñas concreciones de células epiteliales descamadas y microorganismos derivados de la descomposición bacteriana, los cuales atraen esas sales y precipitan y forman calcificaciones de mayor tamaño.

Los cálculos aparecen en cualquiera de las glándulas salivales de la cavidad bucal, pero son más frecuentes en las submaxilares o en su conducto, debido a la viscosidad de la saliva mucosa por mayor concentración de sales de calcio, pH más alcalino y posición de la glándula y el conducto que sufre un acodamiento para sobrepasar la zona milohiohidea y venir a desaguar por detrás de los incisivos inferiores en el suelo de la boca.
La litiasis es la enfermedad más frecuente de las glándulas salivales mayores, afectando en la mayoría de las ocasiones a la glándula submaxilar, produciendo clínica de dolor cólico y en muchas ocasiones obstrucción del conducto excretor, inflamación y tumefacción de la glándula y en muchos casos sobreinfección. En algunas ocasiones puede haber pus a la salida del conducto, atribuible a la infección de la mucosa lesionada por el cálculo, o desarrollarse y provocar inflamación o celulitis de los tejidos circundantes.

Los cálculos se ven perfectamente en las imágenes radiográficas como imágenes radiopacas, sobre todo a través de rayos x periapicales y oclusales en la cavidad bucal, pero no así los menos calcificados que a veces son radiolúcidos, y deben ser detectados mediante procedimientos especiales como la sialografía; aunque para algunos autores no ha de usarse cuando se sospecha la presencia de cálculos, por el peligro de desplazarlos hacia el interior de la glándula

El tratamiento como en el caso que se presenta, precisará en ocasiones de una incisión y extirpación del cálculo, si se encuentra cerca del orificio de drenaje. En otras ocasiones al estar enclavado en el codo que presenta el conducto, esta cirugía de extirpación del cálculo será mucho más complicada, debido a la localización anatómica.
En muchas ocasiones y sobre todo si se trata de casos recidivantes, se deberá proceder a la extirpación completa de la glándula submaxilar o submaxilectomía.