Sobredentaduras en un caso de gerodontología

El caso que exponemos pertenece a lo que hoy día se ha dado en denominar cirugía minimamente invasiva, se trata de un caso de gerodontología ya que se trata de un paciente de más de 80 años de edad.

En ocasiones no valoramos suficientemente bien el padecimiento de nuestros pacientes portadores de prótesis completas sobretodo inferiores y la dificultad de mantenerlas en su posición y comer con ellas, cuando estos pacientes consultan para buscar una solución a sus problemas, en ocasiones debido a la edad avanzada del paciente o a patologías asociadas, descartamos la posibilidad de buscar una solución con implantes, porque consideramos el tratamiento muy agresivo para dicho paciente. En muchas ocasiones, con un estudio previo meticuloso (TC, planificación con programas de simulación, férulas, cirugía guiada, etc), cabe la posibilidad de realizar estos tratamientos con una cirugía mínimamente invasiva y con una morbilidad mínima.

La paciente, de edad muy avanzada y con muy poco reborde alveolar, es sometida a la colocación de 2 implantes inferiores, a través de 2 mínimos colgajos en forma de “L”, a la altura de caninos-primeros premolares inferiores, por delante de los orificios mentonianos, con un cierre de la herida con tres puntos de sutura cada colgajo (fig1-2-3-4-5-6)

Después del periodo de cicatrización y tras comprobar la inmovilidad de los implantes, son sometidos a carga con la colocación de dos aditamentos en forma de bolas y procedemos a cementar los capuchones para dichas bolas en boca del paciente, aprovechando su propia dentadura, si estaba previamente en muy buen estado, o realizando una nueva si no era el caso, debemos tener en cuenta que estas sobredentaduras deben ir mucosoportadas y que las bolas solo son un anclaje para estabilizar la prótesis. (fig 7)

Para el cementado en boca con resina autoplimerizable, deberemos tener precaución de colocar dos pequeños fragmentos de dique de goma para evitar que la resina penetre por debajo de los capuchones y bolas a zonas retentivas que impedirían retirar la prótesis, con la complicación que esto supone (fig 8-9-10)

Vemos en las figuras 11 y 12 la el resultado final y prótesis colocada en boca, teniendo en cuenta que se deberán hacer controles posteriores, rebases, cambio de capuchones, e incluso de bolas por el desgaste.