Gerodontología, carillas composite.

Presentamos el caso de una paciente de edad avanzada con un tratamiento de gerodontología, desde el punto de vista de odontología conservadora, y las dificultades que supuso.

Paciente  de avanzada edad, que consulta para realizar tratamiento estético del sector anterior, ambos incisivos centrales están afectados de destrucciones y lesiones del esmalte, grietas y por último y ha sido lo que ha motivado a la paciente a solicitar tratamiento, la fractura de los bordes incisales, que como vemos en las imágenes 1, 2 y  3, está muy condicionada por el tipo de oclusión con los incisivos inferiores. Es un caso típico de gerodontología, con los problemas inherentes a esta disciplina, en la que se asocian problemas de transporte, problemas de higiene por dificultad manual y pérdida de precisión, a veces incluso de memoria, dificultad para soportar largas sesiones de tratamientos complicados, tallados, etc y también porque no decirlo dificultades económicas en muchos casos.

A la paciente, en otra consulta dental le habían propuesto realizar 2 carillas de cerámica en ambos incisivos y en otra unas coronas ceramometálicas de recubrimiento total. Tratamientos que la paciente rechazó por considerar demasiado agresivos al tener que eliminar casi toda la cara vestibular de esmalte de ambos incisivos y comentarle que el tratamiento requeriría unos cuidados al ser las carillas de cerámica frágiles por su grosor, y por demasiado destructivo el de las coronas. Posiblemente en este caso también era importante el coste de dichos tratamientos.

La paciente era muy reticente a cualquier agresión de su esmalte, por lo que  lo que le propusimos fue cubrir las caras vestibulares en su totalidad, con unas decorticaciones mínimas del esmalte vestibular y cubriendo con composite los bordes incisales fracturados, el resultado desde el punto de vista estético, a mi modo de ver es más que aceptable, y el coste en dificultad, tiempo de sesión y coste de materiales es muy bajo.

Se realizaron capas con composite dentine (más opaco) y posteriormente con composite enamel (más transparente), para terminar el caso con el tratamiento del material de recortado y pulido progresivo a alto brillo. En este caso no utilizamos encerados ni plantillas de silicona, sino que el tratamiento se realizó “a mano alzada”, en una sola sesión de unos 20 minutos, con un coste bajo para la paciente.

Comentarios: creemos que la paciente tiene razón en que este tratamiento es menos lesivo para su diente que el que rechazó a base de cerámicas, pues estas hubieran sido mucho más agresivas con los dientes tallados y también con los  antagonistas, en este tipo de oclusión borde a borde, así como que este tratamiento refuerza el diente en cuestión y previene complicaciones mayores de las carillas y coronas de recubrimiento total. El composite en este caso no queda tan estético a nuestro parecer como quedarían unas cerámicas en toda la cara vestibular o unas coronas de recubrimiento completo, pero cumple las expectativas de la paciente. También una posible reparación del composite es mucho más sencilla que la de una cerámica.

Las figuras 4, 5, 6, 7, 8 nos enseñan cómo hemos enfocado el caso desde el punto de vista de odontología conservadora estética, en vistas con boca abierta, semi-cerrada y oclusal con materiales compuestos de alta estética, con técnica multicapas, con carillas directas realizadas en una sesión y técnicas adhesivas, se optó por este procedimiento, por ser menos agresivo que el tratamiento con carillas cerámicas y porque consideramos que satisfacían por completo las expectativas del paciente.