Fracturas Verticales

En la mayoría de las fracturas radiculares verticales, existen antecedentes en el tratamiento dental  de una endodoncia practicada con técnicas muy agresivas de limado radicular junto con la condensación lateral de gutapercha, preparación de conductos con técnicas rotatorias mecanizadas y reconstrucciones con postes o pernos intrarradiculares. La radiología simple y la clínica nos llevarán al diagnóstico de certeza de una fractura vertical, que quizás anteriormente ya sospechábamos como diagnóstico de presunción de síndrome de diente fisurado.

Los postes o pernos intrarradiculares, son sistemas de anclaje complementario para la reconstrucción de dientes endodonciados, al contrario de los pins de retención (roscados o cementados) que se utilizan en la dentina para reconstrucción de coronas de dientes con vitalidad pulpar (figuras 1-3).

La utilización de postes está indicada cuando se ha producido una gran destrucción coronaria, generalmente de más de la mitad de la corona del diente. Es decir los utilizamos cuando la situación del diente es ya muy deficiente y mucho se ha escrito y se escribirá sobre si dichos postes refuerzan o debilitan lo que queda de diente.

Actualmente está más indicado la reconstrucción con postes de fibras de vidrio, carbono o dióxido de silicio, que refuerzan a la resina que las contiene. Parece ser que el módulo de elasticidad, sería más parecido al de la dentina y hoy en día parece ser el material más adecuado, aunque también se producen fracturas verticales (Las figuras 5-9 nos muestran un caso de fractura radicular en un premolar restaurado con un perno de fibra de vidrio y una cobertura total con una funda metalcerámica).

Tradicionalmente, durante las décadas anteriores, los pernos más utilizados han sido los metálicos, prefabricados o bien colados, de oro, acero inoxidable, cromo-cobalto y Titanio, de diferentes formas diámetros y longitudes, muchas veces con forma de tornillo, pero con la recomendación generalizada de que deben ir cementados en el interior del conducto radicular y no atornillados, pues generarían un stress que favorecería la fractura posterior (figuras 10-12).

También los postes colados y cementados pueden favorecer la fractura vertical (figuras 13-16). Asimismo, pernos pequeños y finos, que no ocupan todo el canal radicular y que han estado en boca durante muchos años, se fracturan y nos hacen dudar si la causa fue el debilitamiento por el poste de la raíz o no (figuras 17 y 18).

Veamos un caso curioso de reconstrucción con perno y corona en un paciente al que realicé una apicectomía unos años antes y que acabó con fractura vertical (figuras 19-22).

Algunos postes de forma cilíndrica, favorecerían más las fracturas, pues debilitan más la estructura dental remanente (figuras 23-25).

He dejado para el final un tipo de reconstrucción, indicado sobretodo en premolares superiores con 2 conductos, que publiqué hace muchos años en la Revista Europea de Odontología y que denominé “poste grapa”, según el resultado del trabajo, reforzaba la estructura dental, y está fabricado con alambre de ortodoncia de 0,7 o 0,8 mm de diámetro (figuras 26-28), y que se puede utilizar también en incisivos inferiores de 2 conductos (figuras 29-34).

En cualquier caso, en mi opinión, son reconstrucciones que se realizan en piezas muy destruidas y es el debilitamiento de la estructura dentaria, de la raíz, la oclusión, etc. que van a facilitar la fractura.