Tratamiento endodóntico y reconstrucción con pernos intrarradiculares

El tratamiento de endodoncia, en la actualidad tiene unos porcentajes de éxito muy elevados, en comparación con los primeros tiempos de los tratamientos de conductos, que ya mejoraron mucho con la normalización de los instrumentos y posteriormente en los últimos años con la introducción de los instrumentos de niquel-titanio de diferentes conicidades y en rotación continua o alternante (reciprocante).

Pero, a pesar de todos estos adelantos, seguimos teniendo unos pequeños porcentajes de fracaso del tratamiento, cosa que generalmente ocurre por microfiltraciones a nivel conronal y contaminación bacteriana de la estructura de conductos y de los materiales de endodoncia, con la consiguiente recidiva de la sintomatología, y aparición de periodontitis periapical-perirradicular, crónica y/reagudizada, que exigirá la revisión del tratamiento conservador.

En la mayoría de ocasiones, el retratamiento por via ortógrada, es decir el retratamiento no quirúrgico será el indicado y en algunas ocasiones, como hemos presentado en varios casos precedentes, realizaremos un retratamiento quirúrgico, que generalmente será una apicectomía con obturación a retro y limpieza de los granulomas y/o quistes.

En el caso que presentamos hoy, vemos las imágenes radiográficas (figuras 1-3), de la evolución a lo largo de 1 año de molestias, dolor y supuración en las últimas semanas, detectadas por la paciente a nivel palatino, relacionadas con tratamiento endodóntico y reconstrucción con pernos intrarradiculares a nivel de pieza primer molar superior izquierdo, previamente a retirar la cobertura protésica de corona metalocerámica, comprobamos unas salidas de trayectos fistulosos, una palatina y dos vestibulares (figura 12).

A petición de la paciente y explicándole que las pocas posibilidades de éxito ante un fracaso endodóntico de este calibre y sospechando en este caso la existencia de una fractura radicular vertical, dada la clínica de fístulas múltiples a diferentes niveles, que es en lo primero que debemos pensar en estos casos,  procedimos a retirar la funda, retirar el material de endodoncia y al hacer la limpieza biomecánica, salía líquido de irrigación por el trayecto fistuloso palatino (figuras 7-11).

Según la evolución clínica del caso, después de una primera sesión de limpieza biomecánica y una  o más curas intercurrente, con diferentes medicaciones intraconducto, optaremos por continuar el retratamiento, con todas las reservas respecto al pronóstico del caso, o bien nos decidiremos por la exodoncia de una pieza muy deteriorada y que posiblemente también esté causando patología de inflamación del seno maxilar, con lo que debemos ser conscientes de que si bien actualmente somos muy conservadores y han mejorado mucho nuestras técnicas, la extracción dental debe ser realizada cuando el caso así lo requiera.