Expansores, biomateriales y provisionalización

Presentamos un caso que trata de la pérdida de un canino superior derecho, un pilar de puente durante muchos años para sustituir el incisivo lateral derecho, en el que el hueso es muy estrecho en sentido vestibulopalatino.

Para paliar este defecto, vamos  a utilizar los expansores de Microdent® y un biomaterial particulado (figuras 1-9). El Sistema de expansión ósea Microdent® (Patentes en España, U.E. y U.S.A.), está formado por seis expansores de diferentes calibres que nos sirven para la mayoría de situaciones y tipos de implantes.

Las primeras descripciones de expansión ósea, se deben a Tatumque utilizó un juego de osteótomos cilíndricos, acabados en punta, de diferentes calibres progresivos y que insertados a mano y/o con martillo quirúrgico de más fino a más grueso, conseguía pasar de un orificio de 1,8-2 mm de diámetro a un orifico capaz de alojar con buen anclaje primario un implante estándar de 3,75 mm de diámetro, así como la elevación del suelo del seno maxilar.

Los expansores atraumáticos de hueso Microdent®, cuya forma troncocónica y autorroscante pretende tener la expansión del hueso maxilar bajo control: El expansor en uso en ese momento, se introducirá poco a poco en el interior del neo-alveolo quirúrgico, haciendo progresiva y lentamente un orificio cada vez de mayor diámetro y con total control táctil y visual, hasta conseguir el necesario para insertar el implante adecuado al caso; habiendo formado en su interior en la mayoría de los casos una compactación del hueso y una expansión de las corticales (figuras 4 y 5).

En el uso clínico de los expansores atraumáticos de hueso de Microdent, la secuencia será la siguiente:

Primero realizaremos un primer orificio con una fresa redonda o bien con una trilanceolada de puntear, para marcaje del lugar en que queramos poner el/los implantes. Después perforaremos hasta la longitud de trabajo con la fresa de 1,2-1,8 mm de diámetro. A partir de este momento, realizaremos todo el trabajo con los expansores, pasándolos progresivamente con llave manual, de carraca o con micromotor a bajas revoluciones.

Nosotros preferimos usar los expansores manualmente o con llave de carraca, y cuando notamos una resistencia importante, esperamos unos segundos, para que ceda el hueso, giramos un poco en sentido antihorario y volvemos a forzar un poco más el expansor en el interior de la cavidad. Mi consejo es que la primera perforación sea palatinizada en el maxilar superior, intentando dejar una cortical vestibular de cierta resistencia y grosor, así como realizar desperiostizaciones poco profundas, para que la irrigación perióstica pueda nutrir bien el hueso periimplantario figurado-fracturado.

Posteriormente, los espacios serán ocupados por coágulo sanguíneo y transformándose en tejido osteoide y finalmente por hueso maduro, en este caso, hemos introducido en la depresión vestibular, un biomaterial sintético, particulado, para ganar volumen en la depresión vestibular y hemos realizado unas perforaciones en la cortical vestibular para estimular el sangrado y la vascularización  del biomaterial y de la zona regenerada (figuras 8 y 9), intentando conseguir un muy buen cierre primario con la sutura de los colgajos mucoperiósticos.

Después de cementar el puente de manera provisional, mientras cicatrizan tejidos blandos y duros (figura 11), aproximadamente durante 4-6 meses en estos casos de huesos regenerados, procederemos a la segunda cirugía e inicio de la carga de los implantes (figuras 12-15), en este caso con colocación de pilares mecanizados de titanio, que dejaremos hasta la maduración de tejidos periimplantarios blandos y calcificación progresiva con la carga sometida a los implantes.

La provisionalización de este proceso, la realizamos con un puente de composite realizado directamente en boca, al cual vamos añadiendo composite conforme van madurando los tejidos, utilizando composite de color rosa, en este caso, para obtener una mejor estética. (Figuras 16-24)

La Rx periapical (figura 25) de control, nos muestra el aspecto del material de regeneración particulado, que habíamos puesto en la cirugía de los implantes.