Complicaciones de fractura-aflojamiento de componentes de las prótesis fijas sobre implantes

Caso clínico en el que estudiaremos la descripción de la prevención de posibles complicaciones de fractura-aflojamiento de componentes de las prótesis fijas sobre implantes.

El aflojamiento de los tornillos que fijan las prótesis a los implantes osteointegrados, es una complicación frecuente, sobretodo en implantes de conexión externa y en Implantes unitarios, descrito en la literatura en algunas series superior al 25%. Algunos autores consideran que cuando esto ocurre, es que existe algún tipo de interferencia oclusal o que las fuerzas a las que se ve sometida la estructura implantosoportada ha superado la resistencia de la estructura atornillada y o bien se ha deformado el tornillo de prótesis que suele medir de 1,5 a 2 mm de diámetro, o bien simplemente se ha aflojado.

Esto ha llevado a muchos prácticos a cementar las prótesis siempre con cementos transicionales cuando no provisionales, con el riesgo frecuente de descementados frecuentes. El siguiente paso en la evolución, sino conseguimos resolver la causa que ha causado el descementado-aflojamiento, será la fractura del tornillo que fija las prótesis, representando un problema mucho mayor a resolver, pues una porción del tornillo suele quedar alojada en el implante y firmemente fijada al mismo y la otra en la prótesis (Figuras 1-3), siendo muy difíciles de retirar ambas porciones e incluso en ocasiones será necesario realizar una nueva rosca en el implante, debido a las maniobras de extracción, con un macho de terraja, del mismo diámetro o algo superior al original (Figura 4).

Una de las posibles causas de estos problemas en las prótesis es la utilización de calcinables o semicalcinables que en muchos casos son circulares o rotatorios, para realizar el pilar que se conecta al implante, debido a los problemas de ajuste, que facilitan los micromovimientos y condicionan aflojamientos-fracturas, además de bacterias en la conexión protésica,  por lo que la recomendación siempre que se pueda será utilizar pilares mecanizados del mismo titanio, siempre antirrotatorios y fabricados con los mismos estándares de calidad que los implantes, a ser posible por el mismo fabricante de los implantes que utilicemos, debido a la mejor precisión en el ajuste. (Figuras 5-6).

El caso que mostramos para exponer como realizamos para prevenir los posibles problemas futuros es uno de los peores desde el punto de vista protésico, a saber, la pérdida de un canino superior en un paciente bruxista y con sobremordida, sabemos que tiene muchos puntos para presentar aflojamiento-fractura de componentes. Este caso lo vamos a enfocar con un implante de conexión interna de 4,5 mm de diámetro y de 13 mm de largo, utilizamos la conexión interna por tener menos riesgo de aflojamiento y mantener los tejidos periimplantarios con mejor salud y estética que los de conexión externa. Asimismo lo colocaremos palatinizado para que la chimenea del pilar sea accesible en el cíngulo y para que la cortical vestibular tarde mucho más tiempo en presentar reabsorciones,  (Figuras 7 a 17).

La incisión algo palatinizada y poca desperiostización. Después de un periodo de espera a la cicatrización de tres meses, procedemos a la conexión del pilar protésico mecanizado y a su ajuste en boca y toma de impresiones para realizar una prótesis cementoatornillada con acceso por un pequeño orificio que nos sirve de “chivato hacia la dirección de la chimenea, si llegado el caso se aflojase el tornillo subyacente del pilar, asimismo el cementado nos aporta el necesario ajuste pasivo de la corona metalcerámica, el cementado es con un cemento de resina “definitivo” y el pequeño orificio se puede disimular con un poco de composite opaco.

Como se puede observar en el caso de un puente sobre varios pilares, como es el de la figura 5 que se trata de dos extremos liber del maxilar superior, utilizamos la misma técnica y también con pilares antirrotatorios mecanizados de titanio del mismo fabricante (Figuras 5 y 21).

Esta técnica de prótesis permite revisar y desmontar con relativa facilidad a las prótesis únicamente cementadas. Y también minimiza el riesgo de que se introduzca cemento en el espacio periimplantario, pues el exceso de cemento suele ser extruido por estos pequeños orificios que hacen las veces de respiraderos y evitan el efecto émbolo del cemento (Figura 22).