Periimplantitis: fracaso del tratamiento restaurador y pérdida de los implantes

El caso que presentamos de periimplantitis es, como en muchos otros, el resultado de un fracaso del tratamiento restaurador y la pérdida de los implantes.

Lindhe J, Meyle J. Peri-implant diseases: Consensus Report of the Sixth European Workshop on Periodontology. J ClinPeriodontol 2008; 35 (Suppl. 8) 282-5 

El 3º Consenso Europeo de Periimplantitis (Colonia 2008) define como la periimplantitis, un  proceso  inflamatorio  que  afecta  a  los  tejidos blandos y duros que rodean un implante osteointegrado,  dando  como  resultado  una  pérdida  de  soporte  óseo  alrededor  de  los  implantes,  la  cual  está frecuentemente asociada a un aumento de la profundidad de sondaje (>5 mm) y a la presencia de sangrado y/o supuración al sondaje. Por último, el fracaso periimplantario puede cursar con dolor, movilidad y exudado purulento.

La mucositis, se define como una reacción inflamatoria reversible en la que se observa eritema e inflamación de la mucosa periimplantaria acompañada de sangrado y/o supuración al sondaje e incremento de la profundidad del sondaje (4-5 mm).

La prevalencia de periodontitis severa en aproximadamente el 10% de la población y moderada en el 30% en adultos, porque esto es un proceso acumulativo a lo largo de los años.

Los implantes, que son un tornillo de titanio colocado en los maxilares y con un componente transmucoso que va unido a una prótesis. Por lo tanto, es una superficie biocompatible mas o menos rugosa, según diseños y marcas de los aproximadamente 500 sistemas de implantes que existen en el mundo, donde las bacterias se adhieren maravillosamente, además muy difíciles de limpiar y donde encontramos  procesos destructivos con periimplantitis en un 25% o 30% de los casos.

Mucho se ha escrito en la literatura científica de la similitud y las diferencias entre las enfermedades periodontales y las enfermedades periimplantarias, no existiendo consenso en la actualidad para decir cuál es el tratamiento más efectivo en estas enfermedades relacionadas con los implantes dentales que tanto se utilizan como tratamiento de las pérdidas dentarias en la actualidad.

El caso que presentamos de periimplantitis es, como en muchos otros, el resultado de un fracaso del tratamiento restaurador y la pérdida de los implantes.

Figuras 1, 2 y 3: Podemos observar en este caso, como se ha perdido el hueso de las 2/3 partes de los dos implantes que corresponderían a las posiciones de 4.6 y 4.7, mientras que el correspondiente al 4.5, todavía es un implante con posibilidades de tratamiento conservador, estando los tres implantes rehabilitados con un puente metalocerámico de tres piezas, nuestra opción fue cortar el puente, extraer los dos implantes más afectados y descontaminar y tratar el implante más proximal. Se observa en la foto 2 el alto grado de tejido inflamatorio, con sangrado y supuración.

La figura 4 es la Rx tomada después de dejar cicatrizar todos durante 6 meses y las figuras 5, 6, 7 y 8, nos enseñan el aspecto del hueso en la cirugía de la colocación de 2 implantes de conexión interna, con cuello pulido, es decir sin tratamiento de superficie y con posibilidad de cambio de plataforma a nivel óseo y de tejidos blandos periimplantarios, elegido este tipo de implante, para minimizar o evitar las posibilidades de que se repita de nuevo el proceso de periimplantitis.

Las figuras 9 y 10 nos enseñan el tipo de rehabilitación protética elegido, que según mi criterio clínico y de muchos autores sería: unos pilares transepiteliales mecanizados antirrotatorios y con sellado cónico para evitar al mínimo los gaps de desajuste, de Titanio grado 5, altamente pulidos, que ajusten perfectamente en la conexión de los implantes, con cambio de plataforma, es decir pilares de diámetro menor al del implante y cementado de una prótesis para conseguir ajuste pasivo, en la prótesis, se dejan unos orificios para el drenaje del exceso de cemento y que se comunican con las chimeneas de los pilares, por si fuese necesario revisar o apretar o cambiar los tornillos de prótesis, es decir una prótesis cemento-atornillada, que estoy utilizando en mis pacientes desde hace más de 20 años y que previene y soluciona muchos de los problemas de las prótesis cementadas y de las atornilladas, pues es una método que intenta aprovechar lo mejor de ambas técnicas.