Avances en el uso de la tecnología de impresión y diseño 3D en prótesis dentofacial

Desde la irrupción del Cad-Cam en nuestra vida cotidiana (Computer-assisted design – Computer-assisted manufacturing), la incorporación del mismo en la clínica dental no ha hecho más que avanzar. Actualmente, cada vez son más las clínicas dentales que apuestan por un flujo digital en todo el proceso de rehabilitación protésica (Figuras 1 y 2). 

Los avances obtenidos han sido, en muchas ocasiones, asombrosos para aquéllos que comenzamos nuestra andadura en una Odontología no digital. Eso no quita para que dichos pasos, tanto iniciales, como actuales, no hayan sido fáciles, y digno de todo mérito para todos aquéllos (informáticos, ingenieros, clínicos, etc.) implicados en su consecución. 

Figura 1

Figura 1. Distintos momentos del diseño protésico por ordenador 

Figura 2

Figura 2. Distintos momentos del diseño protésico por ordenador

Una vez pasado el primer paso de introducción clínica, la principal barrera que hemos encontrado para el uso generalizado de este tipo de técnicas (aparte de su evidente alto coste, sobre todo en sus inicios), ha sido la duda en si la confiabilidad en este tipo de tecnología, en una prótesis en que la precisión obtenida por las impresiones es crítica para un buen resultado clínico, tenía el mismo valor que en el caso de usar prótesis convencional.

Incluso hoy en día hay artículos que siguen incidiendo en ese aspecto, confirmando que los resultados son muy aproximados y sin diferencias significativas en la amplia mayoría de los casos.

Por otro lado, pasada esta fase de inicio, los horizontes del uso de este tipo de tecnología cada vez son más amplios. Por ejemplo, han permitido tomar impresiones en pacientes con limitación de la apertura oral, pues actualmente los dispositivos de captación digitales y tridimensionales son más pequeños y manejables que las cubetas tradicionales. Además, gracias a la técnica de “pegado”, permiten la toma de impresiones de forma seccional.

Las ventajas y nuevos horizontes no se limitan a los pacientes con apertura limitada. Muchos defectos que anteriormente quedaban fuera del flujo digital, dado la dificultad y complejidad de los mismos.

 

En este mismo año se están publicando estudios que comparan la reproducción de estos defectos a nivel convencional y a partir de impresiones digitales sin encontrar diferencias en los modelos fabricados a partir de estas dos modalidades de enfoque. Sobre estos modelos se fabrican las prótesis, aún de forma convencional, pero estamos seguro que en breve este proceso también se beneficiará del enfoque y el flujo digital odontológico.

 

No sólo el dentista y el protésico se están beneficiando de esta revolución. Otros profesionales, como el anaplastólogo (profesional que se dedica a la confección de prótesis de otras partes del cuerpo humano, distintas a las dentales; un ojo, una oreja, una nariz (o porciones de ellos), por ejemplo), también están incorporando esta tecnología a su quehacer diario.

¿Qué aspectos piensas que pudieran ser los más difíciles de incorporar a la rehabilitación digital en Odontología?