¿Son los testimonios de los pacientes una fuente fiable de información antes de acudir a una clínica?

25 May ¿Son los testimonios de los pacientes una fuente fiable de información antes de acudir a una clínica?

Vídeos testimoniales de pacientes: ¿experiencia o marketing?

Las redes sociales y el universo on line ha ganado importancia en las últimas décadas en todas las áreas de nuestra vida. Según Wirght y cols (2001) alrededor de un 8% de los pacientes investigan sus síntomas antes de acudir al médico. Esta costumbre puede muy bien extrapolarse a la clínica dental.

Un aspecto importante del que los pacientes pueden querer informarse es sobre la aparición y bondad de nuevos tratamientos. En este sentido, los pacientes no tienen la formación suficiente para acudir a los documentos científicos que son la base de la aplicación clínica de estos nuevos tratamientos y que sí son manejados por los profesionales.

Los pacientes pueden preferir, como suele ocurrir en otras situaciones más ligadas al sector servicios, conocer y confiar en las informaciones de otros pacientes, siguiendo el mismo patrón que podemos ver en web de restaurantes o de hoteles.

Ante esto se nos plantean varias cuestiones. Por ejemplo, ¿qué clase de información llegan a los posibles pacientes por esta vía? Y, ¿es esta información correcta? No se trata tanto de culpabilizar o absolver esta información, pues nunca un paciente puede llegar a tener todas las claves de un tratamiento más allá de su experiencia, sino más bien conocer esta realidad para tenerla en cuenta.

En un artículo muy reciente, publicado en 2017, Adrian Ho y cols (2017) realizó una búsqueda en videos testimoniales de pacientes que versaban sobre tratamientos de implantes dentales colgados en YouTube, analizando la información de todos ellos, comparando con una fuente considerada como gold-estandar (el Libro de preguntas y respuestas al paciente candidato a implantes publicado por la European Association of Osseointegration).

Las conclusiones del estudio arrojaron algunos datos muy interesantes. Por ejemplo, la inmensa mayoría de los videos se centraban como mucho en uno o dos puntos informativos, sin entrar en la complejidad de este tipo de tratamientos. Los puntos más tratados fueron el potencial de los implantes para mejorar la estética, el potencial de los implantes para mejorar la función y las ventajas de los implantes dentales frente a otras opciones de tratamiento.

Más importante son los datos que no aparecieron en ninguno de los videos que se revisaron. No se habló de las contraindicaciones relativas (fumadores, por ejemplo), ni de alternativas al aumento óseo (implantes angulados o implantes cortos, aunque sí se encontraron videos de en qué se abordaba el aumento óseo), ni de alto riesgo de complicaciones en pacientes periodontales.

En menos del 2% de los videos revisado se abordó la biología de los implantes dentales, sus materiales o componentes, o los riesgos, tanto quirúrgicos como protésicos del tratamiento y en ninguno de ellos se habló de la posibilidad de enfermedades perimplantarias.

Vamos viendo que los vídeos presentan una visión muy positiva (pero irreal) del tratamiento implantológico. Además, Ho y cols. identificaron varias ideas especialmente peligrosas: “Los implantes son mejores que los dientes naturales”; “Ya no tendré que preocuparme más de mi boca”, …
Por tanto, los vídeos de testimonios de pacientes parecen que están bastante sesgados y que su valor educativo/informativo es muy limitado. Si entramos en la forma que se realizan, el estudio de Ho y cols sigue arrojando datos interesantes, y a la vez preocupantes.

La mayoría de los vídeos se han realizado en el gabinete o en la consulta dental, no en la casa del paciente. Esto implica que el profesional ha tenido algo que ver en la génesis de dicho vídeo. La prueba definitiva de esto es que los vídeos son subidos a YouTube en su mayoría por clínicas o profesionales dentales. Sí, ¿a qué es raro? … ¿vídeos testimoniales de pacientes grabados en clínica dentales y subidos por profesionales?

Sumando ambos aspectos, nos atrevemos a hacer un par de comentarios de cara al futuro y para cerrar el presente post. 1) Los pacientes deben ser conscientes de las limitaciones informativas de este tipo de vídeo, y el posible sesgo que tienen al ser realizados y subidos en su mayoría por el profesional, más que por iniciativa del paciente. 2) Los dentistas deben saber que los pacientes muy posiblemente estén sobreinformados de las ventajas del tratamiento implantológico, pero poco o nada informados de sus riesgos y complicaciones, por lo que en sus informaciones a sus pacientes deben incidir en este punto. Y 3) Aquéllos profesionales que suban vídeos testimoniales de pacientes son en cierto modo responsables de la información que suben. En este sentido, Ho y cols. identifican ejemplos de “buena praxis”. En uno de los vídeos analizados, tras algunas frases del paciente, aparecía el doctor aclarando las incorrecciones y completando la idea que trasladaba el paciente. Esta sería una buena forma de dejar “virgen” la opinión del paciente en el vídeo, pero corregirla o complementarla en caso de que fuera necesario.

Pregunta: ¿Qué otras formas se te ocurren de mejorar este aspecto?

Bibliografía:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11764418
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27279455
https://www.eao.org/en

Dr. Daniel Torres
Dr. Daniel Torres

Doctor en Odontología, Máster en Cirugía Bucal y Máster en Ensayos Clínicos por la Universidad de Sevilla. Actualmente ejerce como Profesor Titular de Cirugía Bucal y como Codirector del Máster Universitario de Cirugía Bucal en la Facultad de Odontología, Universidad de Sevilla. Forma parte de la European Board of Oral Surgery y es Vicedecano de Gestión Clínica de la Facultad de Odontología de Sevilla y Vicepresidente de la Sociedad Española de Cirugía Bucal. El Doctor Torres es autor de numerosos artículos de Cirugía Bucal en revistas nacionales e internacionales y de múltiples capítulos de libros de la especialidad. Ha realizado múltiples ponencias en Congresos nacionales e internacionales y ha sido dictante de múltiples Cursos, conferencias y seminarios sobre cirugía bucal. Actualmente ostenta el Premio de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz y es autor de los libros Tumores Odontogénicos y La Clorhexidina en la prevención de la alveolitis en el postoperatorio de los terceros molares retenidos. Coautor del libro El tercer molar incluido. Además es miembro de número de SECIB, SEPES y SEPA y Miembro fundador del SCO.

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