¿Pueden ser las empresas dentales en España un motor de la Innovación?

08 Ene ¿Pueden ser las empresas dentales en España un motor de la Innovación?

Estamos hartos de escuchar que la Innovación, la inversión en I+D, la investigación, el desarrollo… todo ello revierte en la Sociedad creando riqueza, puestos de trabajo, sociedades más justas y más avanzadas. ¿Demasiado bonito para ser verdad?

Pero sin embargo lo es. Entonces por qué a veces no salen las cuentas, o incluso se duda de que éste es el camino adecuado para avanzar y crecer (más allá del entorno actual vinculado a la crisis). ¿Dónde está el gato encerrado, si es que hay encerrado algún gato?

En palabras de José Molero (Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Complutense de Madrid y Director del Instituto de Estudios de la Innovación) ¿es nuestro sistema de innovación lo bastante eficiente para activar la transformación y dinamización que se espera de ella?

Está claro que una visión a los datos fríos nos pone en nuestro sitio (ni arriba, ni abajo, en nuestro sitio). Según el Índice Sintético de Innovación, que se calcula de 0 a 1, España alcanza un valor de 0,407, muy por debajo de la media europea (0,544) y del valor que alcanzan otros países de nuestro entorno como Suiza (0,885), Suecia (0,747) o Alemania (0,720).

Pero estamos en un mundo globalizado. A nivel mundial se utiliza, entre otros, el Índice Mundial de Innovación. Este índice estudia 142 economías del mundo (el 94,9 % de la población mundial y el 98,7 % del PIB del planeta) y los datos del año 2013 no dejan lugar a dudas.

España se encuentra en una posición intermedia. Ni en el grupo de los líderes, ni en el grupo de los países en alza, ni en los rezagados. En concreto ostenta el puesto 26, con una puntuación de 49,4 (Suiza, el mejor puntuado, tiene una puntuación de 66,6). Este indicador identifica a España como un innovador ineficiente.

¿Pero cuáles son las principales, o al menos las más evidentes, causas de todos estos adjetivos que hemos ido utilizando? Uno de los más evidentes y usados, pero no por ello menos verdadero es que en España el peso de los sectores más tecnológicos nunca ha sido demasiado amplio. Por supuesto nada que ver en comparación al turismo o la construcción. Y esto es algo que debemos cambiar, poco a poco, o al menos intentarlo, desde la industria dental, que es la que nos toca.

Otro aspecto que apuntan los expertos es el tamaño de las empresas en España. Abundan las empresas micro y pequeñas, pero no las grandes (¡Ojo! Nadie dice que no existan, pero porcentualmente, su presencia es menor en relación a otros países cercanos). Esto tiene unas consecuencias claras y directas: 1) se limita la capacidad para generar y gestionar nuevo conocimiento, 2) se dificulta su internalización, así como 3) la productividad y disponibilidad de recursos financieros es más difícil de conseguir.

Por ello es de gran importancia que las industrias dentales españolas que van alcanzando un tamaño importante y potente, y que se plantean y alcanzan otros mercados internacionales, sean conscientes de su importante papel en este ámbito.

Un tercer aspecto al que debemos referirnos es el tipo de innovación. Los estudiosos de este campo indican la existencia de cuatro tipos de agentes innovadores: innovadores estratégicos (el más codiciado y adecuado), innovadores intermitentes, modificadores de tecnología y adoptantes de tecnología. En España más de la mitad son adoptantes. Para que se produzca en la Sociedad una transformación y dinamización activa, tal como comentábamos al principio, es crucial tener I+D pero también que esta sea de unas características determinadas.

¿Están las empresas dentales en España preparadas para tomar este reto?¿Podrán, a medida que su tamaño se lo permita, tener la capacidad y la sabiduría de invertir en I+D? Pero no sólo de una forma matemática. No sólo aumentando los recursos disponibles. No sólo es un tema de recursos sino de decisiones estratégicas. ¿Serán conscientes de su importante papel para generar innovadores estratégicos? ¿Para internacionalizar ese conocimiento? En definitiva, ¿para dinamizar la Sociedad, además de la Economía y poner a España en el camino del progreso?

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Dr. Daniel Torres

Doctor en Odontología, Máster en Cirugía Bucal y Máster en Ensayos Clínicos por la Universidad de Sevilla. Actualmente ejerce como Profesor Titular de Cirugía Bucal y como Codirector del Máster Universitario de Cirugía Bucal en la Facultad de Odontología, Universidad de Sevilla. Forma parte de la European Board of Oral Surgery y es Vicedecano de Gestión Clínica de la Facultad de Odontología de Sevilla y Vicepresidente de la Sociedad Española de Cirugía Bucal. El Doctor Torres es autor de numerosos artículos de Cirugía Bucal en revistas nacionales e internacionales y de múltiples capítulos de libros de la especialidad. Ha realizado múltiples ponencias en Congresos nacionales e internacionales y ha sido dictante de múltiples Cursos, conferencias y seminarios sobre cirugía bucal. Actualmente ostenta el Premio de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz y es autor de los libros Tumores Odontogénicos y La Clorhexidina en la prevención de la alveolitis en el postoperatorio de los terceros molares retenidos. Coautor del libro El tercer molar incluido. Además es miembro de número de SECIB, SEPES y SEPA y Miembro fundador del SCO.

1Comentario
  • maserrera
    Publicado a las 16:26h, 16 marzo

    Compromiso
    Creo que tras leer el post, esta es la palabra que se me viene a la cabeza. No tenemos (o al menos no veo) nada que nos impida hacer lo que hacen otras empresas. A lo mejor nos falta eso, compromiso.