Traumatismos en el paciente pediátrico

25 May Traumatismos en el paciente pediátrico

Las lesiones traumáticas en dentición temporal constituyen uno de los principales motivos de consulta. Cabe destacar que pueden tener consecuencias a largo plazo que afecten a la dentición permanente. Su principal inconveniente radica en la corta edad del paciente, lo que en ocasiones puede limitar su colaboración, además de la urgencia y ansiedad que afectan a los padres. Hoy en día los traumatismos dentales son la segunda causa de atención odontopediátrica tras la caries. El estilo de vida moderno, la práctica de deportes y los accidentes de tráfico son las causas más frecuentes del aumento de los traumatismos dentales, sin olvidar al niño maltratado y las situaciones de violencia.
Los traumas dentales pueden variar desde una simple afectación del esmalte hasta la avulsión del diente fuera de su alveolo. La clasificación que explicaremos a continuación fue descrita por Andreasen y es universal. Las lesiones traumáticas se clasifican según afecten a tejidos duros y pulpa, tejidos periodontales, tejidos blandos o por último si afectan al hueso.

En los traumatismos dentales en los niños frecuentemente se ve afectada la pulpa, con el consiguiente riesgo de desarrollar una infección odontogénica, propiciada por la patología que se produce a nivel pulpar y periapical.
Cuando un niño sufre un traumatismo dental en primer lugar debemos diferenciar si el diente afectado es temporal o permanente, porque las pautas a seguir serán distintas. Al recibir la llamada en nuestra clínica de que un niño ha sufrido un traumatismo nos servirá de primera fuente de información diagnóstica. Descartaremos la existencia de otra lesión que requiera atención prioritaria, en cuyo caso debería acudir al hospital más cercano. Una vez tenemos al niño ya en la consulta, realizaremos una inspección clínica rápida para valorar la extensión de las lesiones. Se limpiará con cuidado la zona traumatizada con solución antiséptica. Es importante conocer el tiempo transcurrido desde que se produjo el traumatismo hasta que realizamos la exploración. Analizaremos la causa que produjo el traumatismo, así como el lugar dónde se produjo, ya que un niño que haya tenido lesiones en tejidos blandos con algún objeto contaminado es necesario que se aplique la protección antitetánica. Es importantísimo indagar sobre si existe dolor espontáneo en algún diente, o si lo hay ante algún estímulo, lo cual nos hará sospechar de una exposición de dentina o pulpar.
Tras la correcta anamnesis y el examen clínico donde habremos resuelto la clásica tríada ante cualquier traumatismo: ¿Dónde? Cómo? Cuándo?, procederemos a evaluar la magnitud de las lesiones a través de un completo examen clínico, tanto intra como extrabucal. Para completar nuestro diagnóstico deberemos realizar un examen radiográfico.
Las complicaciones que pueden manifestarse tras una lesión traumática pueden incluir una serie de signos y síntomas que acompañan la inflamación o degeneración de la pulpa o del ligamento periodontal. Entre éstos podríamos encontrar los siguientes procesos: pulpitis, necrosis, revascularización pulpar, cambio de color de la corona, obliteración del conducto, alteraciones del desarrollo radicular y reabsorción radicular.

Muchos de los cambios patológicos que pueden aparecer tras un trauma dental no suceden de forma inmediata, por ello las lesiones periapicales debidas a necrosis pulpar que puede ocasionar el traumatismo dental se pueden detectar en una radiografía pasadas tres semanas, del mismo modo tras 6-7 semanas puede apreciarse en la radiografía signos de reabsorción radicular o anquilosis. Por eso es preciso establecer un seguimiento clínico y radiográfico periódico tras el traumatismo. En ausencia de signos o síntomas, el seguimiento radiográfico se pospondrá hasta los 6 meses.
Los padres deben ser informados acerca de las posibles complicaciones de un traumatismo dental, su pronóstico y la probabilidad de lesión del germen del diente sucesor. En casos de luxaciones, la higiene oral del niño debe ser adecuada, recomendamos usar soluciones antisépticas de clorhexidina al 0,2% durante 7 días.


Asimismo recomendamos dieta blanda y en casos de luxaciones severas con daño importante en los tejidos blandos serán prescritos antibióticos de amplio espectro. Además los padres deben de estar informados de la necesidad de acudir al consultorio a realizar los controles periódicos establecidos, así como ante cualquier cambio en la condición del diente.

LESIONES DE TEJIDOS DUROS Y PULPA
La más sencilla es la fractura de corona no complicada y la trataremos mediante pulido o reconstrucción con resina por estética. Es posible observar posteriormente cambios de color debido a necrosis pulpar.
En caso de fracturas de corona complicadas, deberemos proceder a la pulpotomía, pulpectomía o la extracción dependiendo de la vitalidad del tejido pulpar y el tiempo transcurrido desde la lesión. En presencia de absceso o fístula, la extracción del diente temporal debe realizarse lo antes posible. Figura 1


Figura 1
Las fracturas de corona-raíz y raíz son poco frecuentes en dientes temporales.

LUXACIONES
La Concusión y la subluxación pasan con frecuencia desapercibidas y sólo realizan consulta cuando observan cambio de coloración del diente afectado. Se recomienda dieta blanda e higiene adecuada, junto con controles periódicos.
La intrusión es una de las situaciones de mayor complicación y riesgo para el diente permanente. La exploración radiográfica nos ayudará a situar la ubicación del diente tras el trauma y seguir la evolución. En cuanto al tratamiento, cuando no hay riesgo de lesión al diente permanente esperaremos unas 6 semanas a la reerupción espontánea. Controles clínicos y radiográficos nos permitirán valorar posibles complicaciones pulpares o periodontales. Si hay sospecha de lesión al germen permanente, el tratamiento de elección será la extracción inmediata. Figura 2 A-B

En los casos de extrusión en los que el desplazamiento dentario es pequeño, se puede levantar la mordida hasta que se reposicione el diente con la ayuda de la lengua. En casos de desplazamientos mayores, se aconsejaría la extracción.

En caso de avulsión, la mayoría de autores no recomiendan la reposición del diente temporal, ya que supone un riesgo para el diente temporal y permanente.

El odontólogo debe planificar el tratamiento de las lesiones en dentición temporal con la finalidad de prevenir o minimizar el daño del sucesor permanente. Las lesiones dependerán de la intensidad y dirección en que se produzca el traumatismo. El tipo de lesión en dentición temporal va a determinar el riesgo de alteración en el desarrollo del diente permanente. Por ello, subluxación y extrusión representan menor riesgo que intrusión y avulsión.
El desarrollo de los dientes permanentes también se puede alterar por múltiples causas derivadas de la dentición temporal.
Para el pronóstico de los dientes traumatizados es muy importante que un adecuado tratamiento sea efectuado lo más pronto posible después del trauma. Es por ello, que debemos atraer la atención de padres, educadores y profesionales de la salud, enfatizando que siempre que ocurran este tipo de accidentes, se debe acudir a la clínica odontológica lo más rápidamente posible.

 

Bibliografía:
Andreasen JO, Andreasen Fm. Dental Traumatology: Quo Va-dis. Endod Dent Traumatol. 1990; 6:78
García Ballesta, C, Pérez Lajarín L. El problema. Clasificación, etiología y patogenia. En García C, Mendoza A. ed. Traumatología Oral en Odontopediatría. Diagnóstico y tratamiento integral. Madrid: Ergon. 2003; 11-33.
McTigue DJ. Managing injuries to the primary dentition. Dent Clin North Am. 2009; 53: 627.38.
Andreasen JO,. Andreasen FM. Injuries to the primary dentition.en Andreasen JO, Andreasen FM. Eds. Essentials of traumatic injuries to the teeth. Copenhagen: Munksgaard 1990.

Dra. Ana Raspall
Dra. Ana Raspall

Licenciada en Odontología, Máster en Estética Dental y Profesora de Odontología Integrada Universidad Internacional de Cataluña Compagina su actividad profesional como especialista de Estética, Cirugía y Prótesis Dental en diversas clínicas privadas de Barcelona con numerosos cursos de formación continuada. La Doctora Ana Raspall es Licenciada en Odontología por la Universidad Internacional de Cataluña (UIC) y Posgraduada en Cirugía Bucal e Implantes por la misma universidad. Complementa sus estudios con un Máster en Estética Dental cursado en la Universidad de Barcelona (UB). Miembro activo de la SCOB – Societat Catalana d’Odontoestmatologia- y profesora en el área de Odontología Integrada de la Universidad Internacional de Cataluña dónde estudió.

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