¿Se pueden extraer 232 dientes a un paciente y NO MORIR EN EL INTENTO?

08 Ago ¿Se pueden extraer 232 dientes a un paciente y NO MORIR EN EL INTENTO?

 

En los últimos días ha tenido una importante repercusión mediática la aparición de una noticia en la cual un grupo de odontólogos extrajo un total de 232 dientes a un paciente de 17 años de edad.

Ante este titular, pues la verdad, es que es normal que la persona de la calle se lleve las manos a la cabeza. Por otro lado, al leer el cuerpo (más bien cuerpecito, porque cada vez más la labor del periodista queda limitada por el medio que utiliza, en este caso, la publicación on-line) se puede leer el despacho de Europa Press: “La enfermedad […] fue diagnosticada como un odontoma complejo, en el que una encía formaba muchos dientes, a modo de un tumor benigno“.

Tras leer esto el que se lleva las manos a la cabeza no suele ser la persona de la calle (que ya las tiene allí), sino el dentista que lee tal cúmulo de imprecisiones (cuando menos).

Casi lo único que es correcto en esa frase son dos palabras: odontoma complejo. Y a partir de ahí podemos hilar lo que podría ser el verdadero contexto de esta noticia.

Para empezar, diremos que el odontoma complejo es un tumor odontogénico ¿Qué por qué lo pongo en negrita? Pues porque somos los únicos que sabemos qué es esto. Efectivamente, la aparición de tejidos dentarios (ya sean duros o no) es extremadamente rara en el organismo, y salvo en algunos casos de hamartomas, sólo se dan en los maxilares. Por tanto, sólo los dentistas y los cirujanos maxilofaciales estamos habituados a verlos y tratar con ellos de forma clínica. Digamos que son “nuestros” tumores.

Porque otro aspecto a aclarar es que los tumores odontogénicos no son “a modo de tumor benigno”. Son tumores, con todas las de la ley. Y los hay benignos, como el que nos ocupa, y malignos. Son neoplasias, benignas o malignas (cáncer). Así que hay que rebajar el sentido jocoso de la noticia, porque seguro que no bromearíamos con una neoplasia benigna en el pulmón, ¿verdad? Pues eso.

Dicho esto, si es verdad que el odontoma complejo es una neoplasia benigna de origen odontogénico en que las complicaciones y recidivas son extremadamente raras.

Sigamos con imprecisiones: “la encía formaba muchos dientes….” La encía no forma dientes. Los dientes los forma el folículo dental, estructura muy específica con un origen embrionario distinto al de la encía. De hecho, en determinadas enfermedades como la displasia anhidrótica ectodérmica (en la que se afecta determinados tejidos derivados del ectodermo, una de las zonas que pueden identificarse en el embrión) se afecta el pelo, las glándulas sudoríparas, los dientes, entre otros, pero no la encía. ¿Por qué? Porque tienen origen embrionario distinto.

De hecho, un ilustre profesor, el Dr. Manuel Donado, ya fallecido, de la Universidad Complutense de Madrid, trasladaba a sus alumnos el concepto de “locura folicular” para trasladar de forma muy gráfica lo que acontecía en los odontomas.

No es el sitio para entrar en detallar todos y cada uno de los tumores odontogénicos, así como todas sus características, pero sí algo avanzaremos en el odontoma complejo. Para empezar diremos que los odontomas son los tumores odontogénicos más frecuentes (nota: si con éste que es tan frecuente se forma este revuelo, cuando aparezca un tumor de Pindborg, no me lo quiero ni imaginar; posiblemente no sea así, lo cual me llevaría a pensar que en verdad la enfermedad importa un pimiento, y sí que importa el número, como algo que “vender” a los lectores, de dentículos. Vamos una variante de: “no dejes que la realidad te fastidie una noticia).

Espidident tumor-odontogénico 1

Sí, habéis leído bien, los odontomas, porque hay dos tipos: complejo y compuesto. En los dos están presentes todos los tejidos dentarios (que surgen de una compleja interacción denominada inducción), pero en distinta forma. Mientras en el odontoma compuesto sólo podemos decir que se ha producido una histodiferenciación, ya que están todos los tejidos representados, pero en una gran amalgama, en el odontoma complejo, los tejidos tienen, además, una ligera morfodiferenciación. Es decir, los tejidos pueden estar dispuestos en capas, tal como están en el diente. Además pueden asemejarse a pequeños dentículos, pero esto, ni es lo más frecuente, ni es clave para el diagnóstico como odontoma complejo (como se ilustra en la imagen de un odontoma complejo).

Aclarado pues algunos aspectos en relación al carácter técnico de la noticia (parece que pese a la plétora de dentistas que sufre nuestro país, aún les parece difícil encontrar uno que pueda, al menos, orientar un poco el enfoque de la noticia), si me gustaría hacer algún apunte en un aspecto de la información que también creo es importantes, y que no es ni más ni menos que el respecto al paciente y su intimidad.

Para nada es necesario identificar el nombre del paciente, ni su lugar de procedencia. No es válida la excusa de que la información está disponible o la han facilitado. No nos importa cómo se llama el paciente ni su dirección, amén de que dar estos datos a los cuatro vientos, en mi opinión, es una invasión clara de su intimidad que no está justificada.

Esto es aún más grave si al paciente se le fotografía y se le incluye en la noticia, como si fuera un mono de circo. ¿De verdad es necesario ver al paciente, en mitad de la sedación, y por supuesto, tras la intervención, con una evidente cara de cansancio, por la agresión quirúrgica sufrida? ¿Nos gustaría que nos tomaran una fotografía en la sala de despertar tras someternos a una apendicectomía, aún con los efectos de la anestesia, para ilustrar el aumento de las listas de espera, por ejemplo? ¿No sería más lógico pensar que traslada más información la imagen de más abajo, también encontrada en una web de noticias, más digna de este nombre, al menos en este caso?

Espidident tumor-odontogénico 3

Se observa la pieza operatoria y se respeta al paciente, que sufre una enfermedad y que no es para nada sujeto de la noticia.

Y por supuesto, me he quedado de piedra al ver esta imagen junto a la noticia en otra web, esta vez de un periódico llamado a ser referente, entre otros tantos. Ni una nota al pie que indique que dicha imagen es falsa, o es un montaje… (Porque no se parece en nada a la anterior).

También se podría pensar que están ilustrando (de una forma libre) la posible boca del paciente antes de la intervención. Si es así sólo demuestran su poco conocimiento (sólo hay que saber que, si con que un diente quede incluido, la erupción de los restantes quedan frecuentemente alterada, y en esta boca está todo tirado con tiralíneas (o mejor dicho, con Photoshop)) y su poco respeto al paciente y a los lectores, que junto a la noticia y al titular pueden pensar que esto es realmente lo que está pasando.

Espidident tumor-odontogénico 4

Pero en la mejor aplicación del principio “que la realidad no te fastidie la noticia” y marcando límites en la jocosidad máxima (que no alcanzo a comprender) en esta noticia se nos tranquiliza indicando que al paciente, tras la intervención, se le han dejado, 28 dientes.

Lo cual, no sé si lo indican como algo extraordinario (todos tenemos, o si no descartan, en sus entendederas, que se operará posteriormente para que lo dejen totalmente edéntulo. En cualquier caso, el efecto es claro. El lector identifica los 232 “dientes” (dentículos en verdad, algunos de 1 mm de tamaño) extraídos con los dientes que tenemos en boca.

En cualquier caso, la información brilla por su ausencia. La manipulación, la desinformación, la jocosidad, la falta de respeto a un paciente, a una ciencia y a una profesión (la Odontología), campa a sus anchas. Espero que al menos estas líneas sirvan para equilibrar un poco el partido.

Dr. Daniel Torres
Dr. Daniel Torres

Doctor en Odontología, Máster en Cirugía Bucal y Máster en Ensayos Clínicos por la Universidad de Sevilla. Actualmente ejerce como Profesor Titular de Cirugía Bucal y como Codirector del Máster Universitario de Cirugía Bucal en la Facultad de Odontología, Universidad de Sevilla. Forma parte de la European Board of Oral Surgery y es Vicedecano de Gestión Clínica de la Facultad de Odontología de Sevilla y Vicepresidente de la Sociedad Española de Cirugía Bucal. El Doctor Torres es autor de numerosos artículos de Cirugía Bucal en revistas nacionales e internacionales y de múltiples capítulos de libros de la especialidad. Ha realizado múltiples ponencias en Congresos nacionales e internacionales y ha sido dictante de múltiples Cursos, conferencias y seminarios sobre cirugía bucal. Actualmente ostenta el Premio de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz y es autor de los libros Tumores Odontogénicos y La Clorhexidina en la prevención de la alveolitis en el postoperatorio de los terceros molares retenidos. Coautor del libro El tercer molar incluido. Además es miembro de número de SECIB, SEPES y SEPA y Miembro fundador del SCO.

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