La hemorragia postexodoncia: ‘Doctor, ¿cuándo salga a la calle puedo tirar la gasa?’

03 Mar La hemorragia postexodoncia: ‘Doctor, ¿cuándo salga a la calle puedo tirar la gasa?’

 

La Odontología (y los odontólogos) nos afanamos en cuidar los dientes, la boca, así como los tejidos cercanos a la misma.

Por desgracia, en determinadas situaciones, la extracción dental es la única o la mejor salida al problema de salud del paciente (Figura 1).

Como en toda intervención quirúrgica, la extracción dental tiene un proceso de postoperatorio, en el que el paciente debe seguir unas normas bien definidas, que le ayudarán a recuperarse de forma rápida, eficaz, y sobre todo, sin complicaciones que retrasen dicha recuperación.

Existen una gran cantidad de normas o indicaciones para cumplir. Algunas están asentadas en la sabiduría popular y la ciencia actual las ha contrastado. Otras son menos conocidas por el público general, pero a nivel científico están bien fundamentadas, y otras, finalmente, no pasa de ser meros “consejos de la abuela”, que si bien no parecen ser perjudiciales, nadie ha podido (o querido) confirmar que sirva para mejorar en alguna manera la recuperación del paciente.

En cualquier caso, no nos centraremos en este post (ya habrá lugar) en enumerar las numerosas pautas que se pueden realizar tras las extracción dental, sino en desgranar un poco las más críticas (o la más crítica).

Uno de los mayores temores del paciente que ha sufrido una exodoncia es el control del sangrado (Figura 2), toda vez que frente al dolor y la infección confía en el uso de analgésicos y antibióticos (muchas veces abuso, sobre todo en el caso de los últimos).

Figura 1. Exodoncia de un molar inferior | Figura 2. Alveolo postextracción que muestra sangrado abundante

La aparición de una hemorragia postexodoncia es relativamente infrecuente.

Cuando aparece, la principal causa es la aparición de un coágulo improductivo. Es decir, el paciente ha generado un coágulo sanguíneo (Figura 3) en el alveolo dental (el hueco dentro del hueso donde se aloja el diente), pero éste no es apto para parar el sangrado. Dicho en palabras sencillas, sería como si la red de fibrina que compone el coágulo se tejiera, en principio de forma correcta, pero entre sus espacios pudiera seguir circulando la sangre, de ahí que el sangrado continúe.

La principal causa de aparición de un coágulo improductivo no está relacionada con la medicación que se prescriba, ni con la técnica quirúrgica del dentista… está relacionada con la manera en que el paciente cumple con las normas postextracción que le da el dentista. De ahí la importancia que el paciente sea consciente de su responsabilidad en este ámbito.

Generalmente se prescribe la compresión con gasa (no con algodón) del alveolo dental durante al menos media hora (Figura 4). Incumplir este principio, y poner, quitar la gasa, explorar para ver si sigue sangrando (sí, sigue sangrando), durante una y otra vez favorece que el coágulo que se forme no sea correcto, es decir, improductivo.

Figura 3. Coágulo sanguíneo | Figura 4.- El centro de este post

Tampoco hay que alarmarse en demasía. Los casos de sangrado postextracción que no son causados por un coágulo improductivo son escasos (aunque existen), y el dentista sabrá identificarlo y derivar al paciente al lugar adecuado para su diagnóstico (generalmente un servicio de urgencias donde se realice un estudio de la coagulación).

Por supuesto, si como pacientes nos encontramos con un sangrado posextrcción que no cesa deberemos acudir de nuevo a la clínica donde se realizó la misma. Generalmente, el dentista revisará la herida, removerá el coágulo con el fin de que se forme uno nuevo, colocará una nueva gasa, y nos enviará a la sala de espera, donde la apretaremos contra el alveolo durante media hora bajo la atenta mirada de la recepcionista.

De esta forma, en casi todos los casos, el sangrado cesa y el paciente puede volver a casa, y si no es así, siempre estaremos en un buen lugar para su tratamiento, ya en otro nivel. Sin embargo, en la mayoría de los casos, habremos perdido una hora (desplazamiento aparte) de nuestro tiempo (nuestro, del dentista, y del paciente).

Muchas veces las normas postextracción más sencillas y evidentes, son las que menos celo ponemos en cumplir la que de forma más crítica influyen en la aparición de complicaciones más o menos inmediatas, como las que hemos visto hoy, la hemorragia postexodoncia.

Dr. Daniel Torres

Doctor en Odontología, Máster en Cirugía Bucal y Máster en Ensayos Clínicos por la Universidad de Sevilla. Actualmente ejerce como Profesor Titular de Cirugía Bucal y como Codirector del Máster Universitario de Cirugía Bucal en la Facultad de Odontología, Universidad de Sevilla. Forma parte de la European Board of Oral Surgery y es Vicedecano de Gestión Clínica de la Facultad de Odontología de Sevilla y Vicepresidente de la Sociedad Española de Cirugía Bucal. El Doctor Torres es autor de numerosos artículos de Cirugía Bucal en revistas nacionales e internacionales y de múltiples capítulos de libros de la especialidad. Ha realizado múltiples ponencias en Congresos nacionales e internacionales y ha sido dictante de múltiples Cursos, conferencias y seminarios sobre cirugía bucal. Actualmente ostenta el Premio de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz y es autor de los libros Tumores Odontogénicos y La Clorhexidina en la prevención de la alveolitis en el postoperatorio de los terceros molares retenidos. Coautor del libro El tercer molar incluido. Además es miembro de número de SECIB, SEPES y SEPA y Miembro fundador del SCO.

2 Comentarios
  • maserrera
    Publicado a las 16:22h, 16 marzo

    Sustos
    Gracias Dr. Torres por recordarnos a todos estas normas básicas. Espero que muchos pacientes lean estas indicaciones y de esta manera se puedan evitar algunos sustos :-).

  • Gustavo
    Publicado a las 13:54h, 06 mayo

    hemorragia post extraccion.
    Quiero agregar que puede haber hemorragia post extraccion, si el elemento abulsionado tenia un granuloma y no se curetea bien, otra causa es si queda alguna esquirla osea, o no se regulariza el reborde alveolar cuando quedan puntas de hueso.